𝔼𝕊𝕋ℝ𝔸𝕋𝔼𝔾𝕀𝔸𝕊 ℙ𝔸ℝ𝔸 𝕃𝔸 𝔾𝔼𝕊𝕋𝕀Óℕ 𝔻𝔼𝕃 𝕋𝔻𝔸 𝕐 𝕋𝔻𝔸ℍ 𝔼ℕ 𝔼𝕃 𝔸𝕌𝕃𝔸.

Trabajar con un niño de TDA ( Trastorno por Déficit de Atención.) y TDAH (Trastorno por Déficit de Atención e Hiperactividad) en el aula requiere un enfoque individualizado y un conjunto de estrategias adaptadas a sus necesidades especificas. No existe una solución única, ya que la presentación del TDAH varía considerablemente entre los individuos. Sin embargo las siguientes estrategias apoyadas en investigaciones y experiencias, pueden resultar efectivas:


1.- Crear un entorno de Aula estructurado y predictible:

  • Rutinas claras: Establecer rutinas diarias y semanales predecibles ayuda a reducir la ansiedad y la incertidumbre, facilitando la organización y la transición entre actividades. Un horario visible puede ser muy útil.

  • Rutinas claras: Establecer rutinas diarias y semanales predecibles ayuda a reducir la ansiedad y la incertidumbre, facilitando la organización y la transición entre actividades.  Un horario visual puede ser muy útil.

  • Reglas claras y consistentes:  Definir reglas de conducta simples y fáciles de entender, con consecuencias claras y consistentes para su incumplimiento.  La participación del niño en la creación de estas reglas puede aumentar su compromiso.

  • Espacio de trabajo organizado:  Proporcionar un espacio de trabajo despejado y organizado, minimizando las distracciones visuales y auditivas.  Un lugar cerca del profesor puede ser beneficioso.

2.- Adaptaciones Instruccionales:

  • Instrucciones claras y concisas:  Dar instrucciones paso a paso, utilizando un lenguaje sencillo y evitando la sobrecarga de información.  Repetir las instrucciones si es necesario.

  • Énfasis visual:  Incorporar elementos visuales como imágenes, gráficos, mapas mentales y organizadores gráficos para facilitar la comprensión y el aprendizaje.

  • Actividades cortas y variadas:  Dividir las tareas en partes más pequeñas y alternar entre diferentes tipos de actividades para mantener el interés y evitar la fatiga.  Incluir descansos frecuentes y actividades de movimiento.

  • Retroalimentación frecuente y positiva:  Ofrecer retroalimentación inmediata y positiva, enfocándose en los logros y progresos del niño.  Utilizar un sistema de recompensas para reforzar los comportamientos positivos.

  • Uso de tecnología:  Utilizar herramientas tecnológicas como aplicaciones de organización, temporizadores, software de mapas mentales y plataformas de aprendizaje online gamificadas para facilitar el aprendizaje y la gestión del tiempo.

3.- Colaboración y Comunicación:

  • Comunicación con los padres: Mantener una comunicación fluida y regular con los padres para compartir información sobre el progreso del niño, los desafíos que enfrenta y las estrategias que se están utilizando.

  • Apoyo del equipo educativo:  Colaborar con otros profesionales como psicopedagogos, orientadores o terapeutas para desarrollar un plan de apoyo integral.
 
 
4.  Adaptaciones en la Evaluación:
  • Tiempo adicional:  Permitir tiempo adicional para las evaluaciones escritas y orales.

  • Formatos alternativos:  Ofrecer formatos de evaluación alternativos como pruebas orales, trabajos prácticos o proyectos.

  • Entorno de evaluación adaptado:  Minimizar las distracciones durante las evaluaciones.
 
  • Recuerda que la clave del éxito reside en la individualización del plan de apoyo, la paciencia, la constancia y la colaboración entre todos los agentes implicados.
 
Por otro lado, las actividades para niños con TDA y TDAH deben ser estructuradas, cortas, variadas, y preferentemente multisensoriales,  para mantener su interés y atención.  Es importante considerar las fortalezas y las necesidades específicas de cada niño.  Aquí hay algunos ejemplos, categorizados para facilitar la elección:

 

Actividades para mejorar la atención y la concentración:

 



- Juegos de mesa:  Juegos de estrategia simples como damas, ajedrez (adaptado a su nivel), o juegos de cartas que requieran concentración y toma de decisiones.  Evitar juegos con reglas complejas o que duren mucho tiempo.

- Rompecabezas:  Rompecabezas de diferentes tamaños y niveles de dificultad, que pueden ayudar a desarrollar la capacidad de planificación y resolución de problemas.

- Colorear mándalas:  Colorear mándalas o dibujos con patrones repetitivos puede ser una actividad relajante y que ayuda a la concentración.

- Actividades de seguimiento visual:  Juegos que impliquen seguir un objeto en movimiento o encontrar diferencias entre imágenes.

- Lectura en voz alta:  La lectura en voz alta, con el acompañamiento de imágenes o audios, puede mejorar la concentración y comprensión lectora.

 

Actividades para canalizar la energía y la impulsividad:

- Actividades físicas:  Deportes, juegos al aire libre, baile, yoga para niños, o simplemente correr y saltar en un espacio seguro.

- Actividades creativas:  Pintura, dibujo, escultura, música, teatro o cualquier actividad que permita la expresión creativa y el movimiento.

- Juegos con plastilina o arcilla:  Moldear plastilina o arcilla permite la manipulación táctil y la expresión creativa.

- Construcciones:  Construir con bloques, legos o cualquier otro material de construcción.

 

Actividades para mejorar la organización y la planificación:

- Juegos de secuenciación:  Juegos que impliquen ordenar objetos o imágenes según una secuencia lógica.

- Organizar colecciones:  Organizar colecciones de objetos como estampillas, piedras, o juguetes, fomentando la clasificación y el orden.

- Listas de tareas:  Crear listas de tareas sencillas con imágenes o dibujos para ayudar al niño a visualizar las tareas.

- Juegos de roles:  Simular situaciones cotidianas como ir de compras o preparar una comida, fomentando la planificación y la organización.

 

Actividades para mejorar las habilidades sociales:

 

- Juegos de rol:  Simular diversas situaciones sociales para practicar habilidades de conversación e interacción.

- Juegos cooperativos:  Juegos que requieran trabajo en equipo y colaboración.

- Actividades grupales:  Participar en actividades grupales como canto, manualidades o juegos de equipo.

 

Consejos adicionales:

 

- Adaptar la actividad al nivel del niño:  Elegir actividades que sean apropiadas para su edad y nivel de desarrollo.

- Ofrecer retroalimentación positiva:  Reforzar los logros y esfuerzos del niño, incluso en las tareas más sencillas.

- Mantener la motivación:  Hacer las actividades divertidas y atractivas para el niño.

- Variar las actividades:  Evitar la monotonía y ofrecer una variedad de actividades para mantener el interés.

- Incluir descansos:  Permitir descansos frecuentes para evitar la fatiga y la sobreestimulación.

 

Recuerda que la clave es la individualización. Lo que funciona para un niño, puede no funcionar para otro.  La observación y la experimentación son fundamentales para encontrar las actividades más adecuadas para cada niño.









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